Albert Jovell contribuyó a replantear el paradigma de la relación médico-paciente dejando un legado que, 10 años más tarde de su partida, sigue presente. Los podcasts adjuntos, publicados en la revista Redacción Médica, narran la vida profesional de Jovell, así como sus intereses por las ciencias sociales tras sus estudios de medicina, que le llevaron a ser bautizado como “el médico social”. Consta de dos partes, una primera hasta 2001, año en el cual el doctor pasó a ser paciente, y una segunda, donde se cumplieron varios de sus propósitos como, por ejemplo, la Declaración de Barcelona en 2003 que sería la base de la creación posterior del Foro Español de Pacientes.
Conocidos de Jovell cuentan en primera persona como el doctor encontró la forma de redirigir sus estudios sanitarios hacia una perspectiva más humanista y social. El facultativo veía la labor del sanitario como algo más que pruebas, diagnósticos y tratamientos, creía que estos tenían el poder de cambiar el día a día de la sociedad. Los testimonios destacan la importancia de la parte técnica y científica de la medicina, a la vez que manifiestan la importancia de la unión de esta con la parte humana, la parte social, en el sentido de que el paciente no deja de ser ciudadano, que tiene un entorno familiar, social y laboral.